Conservación del pescado fresco: la importancia del envase
Cuando hablamos de conservación del pescado fresco, solemos pensar en la calidad del producto, el hielo, la temperatura o el tiempo que transcurre desde su captura hasta su destino. Sin embargo, existe otro elemento que acompaña al producto durante buena parte de ese recorrido: el envase.
La conservación del pescado depende en gran medida del control del tiempo y la temperatura. La FAO señala que el pescado fresco refrigerado debe mantenerse a una temperatura lo más próxima posible a 0 °C y protegerse durante el transporte frente a incrementos de temperatura, contaminación y daños físicos.
Mucho más que contener el producto
En este contexto, un envase para pescado fresco no tiene únicamente la función de contenerlo. Debe contribuir a protegerlo durante su manipulación, almacenamiento y transporte.
El poliestireno expandido (EPS) reúne características especialmente interesantes para este tipo de aplicaciones: capacidad de aislamiento térmico, resistencia a los impactos y a la compresión, bajo peso y resistencia a la humedad. Por ello está ampliamente implantado en la cadena de distribución de pescado y productos del mar.
Su capacidad aislante no sustituye a una correcta gestión de la cadena de frío, pero ayuda a reducir el intercambio térmico con el exterior y a mantener las condiciones del producto durante las diferentes etapas logísticas.
Cada detalle cuenta
El resultado final no depende únicamente del material. La temperatura inicial del pescado, la correcta disposición del hielo, el tiempo de transporte, las condiciones ambientales y la propia configuración del envase influyen en la conservación. La cantidad de hielo necesaria, por ejemplo, depende también de la temperatura ambiente, de la duración del transporte y de la capacidad aislante del recipiente.
Por eso, elegir el envase adecuado forma parte de la gestión del producto.
En una cadena logística en la que intervienen lonjas, productores, distribuidores, grandes mercados, transportistas y clientes, proteger correctamente el pescado significa contribuir a preservar su calidad y reducir incidencias durante el recorrido.
En Envases PoliAstur llevamos décadas vinculados al sector pesquero y continuamos trabajando para combinar experiencia, conocimiento técnico y capacidad de adaptación a las necesidades de nuestros clientes.
Porque cuidar el producto también es cuidar todo lo que representa.
























